martes, 17 de septiembre de 2013

Vocación Sacerdotal

La Vocación al Sacerdocio tiene que ver con un llamado personal que hace Jesucristo y que por tanto requiere de una respuesta, en libertad, en la que se asume y se compromete al seguimiento total y sincero  para llevar el mensaje de amor, que significa el primer anuncio, la Buena Nueva de oferta para llegar al Nuevo Reino Prometido.
El Sacerdote, ungido previamente por su Obispo, cumple con la condición muy especial de hacer posible la presencia del Cuerpo y la Sangre de Cristo, por transustanciación, a partir del pan y el vino que se han ofrecido como Sacrificio Incruento.
Quien es llamado, ha sido escogido de antemano y escuchado el mensaje, tiene la alternativa de responder afirmativa o negativamente. Si libremente escoge responder afirmativamente, hace un compromiso personal para acompañar en el seguimiento, en el que se recibe una formación muy especializada, que concibe en su ser, una persona con cualidades y capacidades para transmitir fielmente las enseñanzas recibidas. Es “de persona a persona, de corazón a corazón”  como Dios habla y aquí la fe juega un papel trascendental muy importante.

Desde este sitio, hacemos el llamado a los jóvenes para que, en su corazón, de una respuesta a ese llamado y enfrente con fe, entusiasmo y alegría, este reto para llevar las ovejas como pastores a donde el buen Dios las requiere.

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